¿Por qué
AriVPN?
Velocidad verificada, no prometida. Nuestra red de servidores se testa en vivo, con ping real y mediciones continuas. Si un nodo muere, tu conexión salta automáticamente al siguiente: tú nunca eliges a ciegas.
Un toque,
en todas partes
AriVPN vive en dos sitios a la vez: la extensión de tu navegador y la app de escritorio para Windows. Ambas están sincronizadas: conectas en una y la otra te sigue con el mismo servidor y el mismo estado. Sin configuraciones duplicadas ni sorpresas.
Red que se
auto-repara
La pool de servidores se verifica de forma continua. Cuando un nodo deja de responder, se retira de la rotación en segundos y tu tráfico se reenruta sin que hagas nada. Nada de «Conectando…» eternos: el failover ocurre en segundo plano, antes de que lo notes.
Pruébalo en
tu equipo
Descarga la app de escritorio para Windows o añade la extensión a tu navegador. Sin cuentas obligatorias para probar.